martes, 29 de diciembre de 2015

LA NIEBLA SOPORTABA

La niebla soportaba el acorde de los cuerpos, ebrios espacios donde la palabra hería, minuciosamente, los pies en la pared.
La niebla borraba las noches y nosotras podíamos abandonar el río, danzar en el puente húmedo y ennegrecido, y continuar la curva trayectoria como la hoja cayendo, insípida, en el pantano.
Caminábamos, amiga mía, con la soga ajustada, cerrando y abriendo los ojos, más lento, en la escalada hacia el templo.
Nuestro silencio era la niebla, rojiza, la madrugada.
Los cuartos, desaparecidos trenes, huían hacia al final mismo de la cueva.
No encontramos la verdad en la búsqueda y las voces graves nos quitaron las luces del cuerpo, el reflejo de las luces de la luna en el cuerpo.
Y fuimos cediendo en una sinfonía espantosa, y también eterna, a esa pálida sensación de inventarnos los nombres.
Faroles encendidos explotaban las pausas, y tú, gran amiga, alta como siempre has sido, alta como el sacrificio de la estrella, bajabas redondeando los abedules hasta la ficticia sala que te contenía.
El campo desierto es, en la noche, un olor, una visión disminuida donde todos se alejan de la poca luz, hacia la negra respuesta, de la música que sonaba, bajo sonaba, en la pequeña casa de estación.
Tú bajabas, amiga, apaleada como ave que disputó una temporada contra el viento, hasta la vela para comer la llama, para escribir con fuego la ironía.

viernes, 16 de octubre de 2015

Los coros del cake

Camina entre la noche blanca sin desear la copiosa lluvia, alígero, con tonos medios en las cuerdas del pregón

tu ropa desprende hilos dulces que el tiempo de andar organiza en el paisaje horrible

no tropieces con estelas de niños que inhabitan el parque porque la luna rayada molesta en sus ojos

no regales, por rudo que sea mirar sus cuerpos sucios posados cómodamente sobre el césped negro del cielo, no sonrías a los búhos de la rama, el sendero es oscuro en tu naturaleza

miércoles, 22 de julio de 2015

Las Pléyades te rozan en el viento

Las marcas en la espalda, de plumón negro, formaban arabescos asirios de hojas y frutos y trajinaban incómodos entre las sábanas y el resto del cuerpo de mi abuela. Las recuerdo como sutiles grabados que se interponían en nuestros abrazos y en nuestras palabras. Mi abuela estaba en el hospital, no podía caminar, ni levantarse de la maldita cama para ver las líridas o las Pléyades en el cielo.
No tuvo otro paisaje que enfermeras con sueros y jeringuillas, no tuvo otras esperanzas, ni otras oportunidades. Bajaba todas las tardes a un salón al que yo no podía entrar. Radiación, decía el letrero de la puerta. Iban a ser diez simples sesiones, nos dijo el doctor, pero aquella habitación misteriosa no pudo detener la enfermedad que ramificaba como fértil hierba.
Años antes había sufrido una operación. Tenía un espacio ausente en el pecho que jamás la hizo menos bella ni menos amable. El color añil en las canas blanquísimas, provocado por intermitentes baños de azul de metileno, le daban un aire de señora de otra época y se imaginaba ella como un personaje en la habitación profusa de Emily Dickinson, aunque jamás la hubiera leído, o miembro de alguna tribu celta en los alrededores del monte Saint-Michel durante la marea del siglo.

jueves, 16 de julio de 2015

Alternativo (desambiguación)

Lo alternativo, como el iceberg de Hemingway, posee una corriente subterránea de sentido, la misma que Poe manejaba con precisión para estructurar, minuciosamente, sus cuentos.
Lo alternativo es, sobre todo, oposición que arrastra con todo lo preestablecido o aceptado, es contraponerse con discursos sólidos a lo que proponen los modelos oficiales, es alejarse del consumismo habitual en que la mayoría de las veces, gracias a la terrible dinámica de los medios de difusión, son imbuidos los públicos como si fueran apenas inanimados frijoles tomando presión dentro de la olla. Lo alternativo es, también, audacia.
Por ello, atreverse a realizar un festival como el sucedido en Cienfuegos del 2 al 5 de julio pasados, y nombrarlo de música alternativa, me parece muy contraproducente. No estoy en contra de la realización en sí de este “fiestón” que, para suerte de algún tipo de audiencia, atrae hacia la Perla del Sur variadas propuestas musicales que no pueden ser disfrutadas con tanta pluralidad el resto del año. Estoy en desacuerdo con el término y con la apropiación del mismo para una música que se aleja muchísimo de ser alternativa.

miércoles, 1 de julio de 2015

Muchacha a la que detrás del cristal le nacían amapolas...


MUCHACHA A LA QUE DETRÁS DEL CRISTAL LE NACÍAN AMAPOLAS EN EL CUERPO MIENTRAS DORMÍA EL SUEÑO DE TODOS LOS AMIGOS Y LA MADRE ALIMENTABA SUS OJOS CON TRECHOS DE AZAFRÁN

                                                                          para Janny, eternamente


                                       1

Segar la pequeña luz que escapa al comienzo de la tarde no es oficio para quien carga sacos de tierra fértil y atraviesa las fronteras indecibles. Todos los sudores sobre el gran mar azul o sobre el galeón que cruza a oscuras el camino de regreso. Andamos lento. Suelo disipa hasta las rodillas. Somos apenas la mitad.

lunes, 22 de junio de 2015

Intimidades

Sabes que un paquete al mes no alcanza, no es suficiente para la mayoría de las mujeres, y que comprarlo a sobreprecio no es bueno para tus cuentas salariales, y que en moneda libremente convertible son demasiado clásicas, demasiado efectivas para tus costumbres proletarias.
  Sabes que no siempre las traen a tiempo a la farmacia y que tu cuerpo no espera esas tardías diligencias, pero tratas de acostumbrarte a la incómoda situación, siempre aprendes a hacerlo: pides prestado a quien milagrosamente le sobre, o haces malabares para comprarte un paquete durante algún que otro período.
  Por desgracia sabes que han descendido de manera terrible la calidad de su confección, en una escala hasta el diez, por lo menos un siete errante que ansía ser ocho.
Lo mismo te las encuentras con déficit casi total de relleno (las colocas en la luz y su transparencia te permite ver fácilmente a través de ella), o la protección de las pegatinas es una ilusión como lo es también la pegueta en sí que jamás se adhiere al blúmer y se pone a estorbar en otros sitios y se arruga o se corre o da volteretas como si la utilidad no radicara en quedarse en área fija la mayor parte del tiempo; y tú disimulando lo mejor posible mientras caminas, apretando los pies y abriéndolos indistintamente, o dando brinquitos cómicos en medio de la calle (aunque te miren raro y permanente) para llevarlas nuevamente a su posición o, como último recurso, escondiéndote en soledad para con tu mano arreglar el desajuste.

martes, 16 de junio de 2015

Padre de luz

Para siempre fundidos en el hijo quedamos (...) / él hará que esta vida no caiga derribada, / pedazo desprendido de nuestros dos pedazos, / que de nuestras dos bocas hará una sola espada / y dos brazos eternos de nuestros cuatro brazos.


Un soldado, en la trinchera abierta por sus versos, camina. Defiendo tu vientre de pobre que me espera (...), para el hijo será la paz que estoy forjando, escribe. El fusil cerca, el uniforme roído por la cárcel eterna que vendrá, por la enfermedad que consumirá su esencia, como el agua al corazón. Un padre de luz sobre la más oscura lámina levantándose.
Recorrer los poemas que el español Miguel Hernández trazó para sus hijos es definir la acepción de padre. Es imaginar demasiado, es pensar el dolor desde los significados más bellos, es entender la posibilidad que tiene un hombre de amar al hijo desde una simpleza descomunal, es pensarlo como la profunda necesidad de hacerlo todo para defender la inocencia de sus cuerpos.
Durante la Guerra Civil Española escribe Miguel Hernández poemas trascendentales, muchos están ligados a su esposa y sus niños. Aunque el primer hijo no llega a cumplir el año, mientras vive es la esperanza que lo ayuda a seguir en las batallas; y el segundo (Manuel Miguel) es otra vez fuente donde vierte tremendamente hermosos sentimientos paternos.

jueves, 11 de junio de 2015

Solo tus ojos, niño mío

 Solo tus ojos, niño mío, salvan la podrida estancia de los cuervos sobre el monte ya gris, ya salvaje, sobre lo raro de abrir las manos a la nada y abrazarla como si el pecho fuera arena.

jueves, 4 de junio de 2015

La casa que gira


 Mientras los periódicos / se deshojan / tú te cubres de pájaros.

                                 
O. PAZ

En la casa que gira perdonas, interminablemente, mis básicas nociones de arte. Vigas se tuercen sin ecos mientras me permites callar durante la surreal explicación del tono en un cuadro de Paul Klee. Sobre toda pasiva calma aceptas mi cercenada ars poetica, que no será cierta si, cuando gano el pan de nuestro hijo, lo hago redactando para un periódico.

jueves, 28 de mayo de 2015

Día de cobro (notas)



Si el dinero es el vínculo que me une a la vida, que me une a la sociedad, que me une a la naturaleza y al hombre, entonces, ¿no es el dinero el más grande de todos los vínculos?, ¿No es, por lo tanto, el agente universal de separación?                                  

                                               Carlos Marx




Salario devengado: 445 pesos.
Para cosas básicas:
Separar las cuentas fijas a pagar cada mes:
—Luz eléctrica: 70 pesos (puede variar).
—Agua: 5 pesos con 20 centavos (aunque ausente la mitad del mes).
—Chequera del círculo infantil: 40 pesos.
Me van quedando 329 pesos con 80 centavos.
Agrupar en fila aparte para comprar los mandados de la bodega: 80 pesos (aproximadamente). Huevos (adicionales): 15 pesos. Una pata de cebolla: 30 pesos. Ajos: 10 pesos. Ají: 5 pesos. Comino, laurel, bijol, vino seco y vinagre: 30 pesos.

jueves, 21 de mayo de 2015

Los ojos diminutos se multiplican en la entrada

                                
                                                                                        para Nesti, desde el círculo


Los ojos diminutos
se multiplican
en la entrada,
la ropa chica,
el sillón que mece
en una esquina a
los gritos del tiempo.

Bosque oscuro
en mañanas blandas
de adiós y de temor,
un caballo que galopa
siempre hacia atrás.

Para darte la mano,
mi niño,
solo necesitamos
el recuerdo
del parque

lunes, 18 de mayo de 2015

Explicaciones sobre ausencias

Donde antes estuvo un pez de alas dobles hay minúsculos pedazos de espinas que lo hincan si muestra las manos por encima de todas las imágenes levísimas e inciertas del lago. Llueve, y el niño aguarda por retazos de agua que convierte en ropa o en alimento de pez o en fortaleza de espina, y duerme sobre ellas como el hombre que camina sin que le sangren los pies del dolor. Despierta con pocas luces, sin el castigo de otras voces y levitando sumerge el dedo índice en el centro del lago. Ondas en triángulos navegan hacia su memoria que aún no descubre, absolutamente nada, sobre la maravilla y la mentira de las cosas.