lunes, 29 de agosto de 2011

Duda grave

 Qué me hago con esto que siento, con el escalofrío y el sudor, y los pies que tiritan, y el daño, y las estrellas, y contigo. Qué me hago contigo. Que desapareces cuando parpadeo, pero dejas tu olor martillando en mi sien, y tu sabor de granero revuelto en todos mis poros. Contigo, que eres mi musa, mis letras, mis porqués, y que si no estás, no soy. Qué me hago. Que si despierto es porque te soñaba, y si me duermo es porque intentaré besarte.
  Qué me hago contigo, si solo somos imágenes de un fotograma roto y en blanco y negro, si apenas alcanzamos a levantar la alfombra para esconder los escombros, si tenemos dudas hasta de nuestras sombras. Qué me hago, qué nos hacemos, con las promesas que se rompen al pronunciarlas, y con los motivos que ya no son suficientes. Qué nos hacemos con el gato, con las montañas, con las flores silvestres.
  No lo sé. Tengo duda. Una sola duda, y muy grave.

2 comentarios:

  1. Melissa: Veo, con gusto para mí, que Eva cambió la señal. Como seguro sabes, prefiero los textos cortos y te siento inclinada a ellos. No comento mucho ultimamente porque siento que varios son asuntos para otro Adán, pero me place leer estos buenos experimentos de tecla y alma. Un beso.

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  2. Gracias amigo, así es: tratando de encontrar mi camino y mis señales cada día, me alegra mucho que te guste. Y de comentar, pues usted puede, son asuntos suyos también, que, por qué no, es también un Adán. Besos y gracias por leer mis experimentos.

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